5 pasos para ser una iglesia que apoya y envía misioneros

Admin
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Algo emocionante está sucediendo en tu iglesia: ¡tienes miembros que quieren servir a Dios en el extranjero! Tener misioneros para enviar desde tu iglesia es algo por lo que puedes estar agradecido, pero también puede traer consigo muchas preguntas. ¿Qué pasa si tu congregación es nueva en el envío, o no ha enviado misioneros en mucho tiempo? ¿Qué necesita hacer tu iglesia? ¿Dónde debes involucrarte? ¿Dónde debes dar un paso atrás? ¿Y si tus miembros no son expertos en mudanzas internacionales?

La perspectiva de enviar misioneros puede ser intimidante, ¡pero no tiene por qué serlo! Hay muchas cosas que tu iglesia puede hacer, sin importar su tamaño, para ayudar a enviar misioneros bien respaldados y preparados. Aquí tienes cinco pasos prácticos que puedes dar para ser una excelente iglesia enviadora:

1. Confirma su llamado

¡Ser obediente al llamado de Dios a servir en el extranjero requiere valentía! Tu futuro misionero necesita ánimo, apoyo y confirmación de su llamado. Debes estar dispuesto a discernir con él en oración el llamado de Dios en su vida y su disposición para ir.

2. Construyan una visión juntos

Ayuda a tu misionero a construir una visión sólida para su trabajo en el extranjero: lo que siente que el Señor le está pidiendo hacer, cómo planea hacerlo, qué necesitará, cuánto tiempo le tomará prepararse, etc. Acompáñalo en este proceso de toma de decisiones en oración y luego ayúdalo a comunicar esa visión a la iglesia.

3. Forma un equipo de apoyo

Una de las mejores formas de apoyar a tu misionero es formando un equipo para acompañarlo en su proceso de envío. El equipo debe atender dos necesidades distintas:

Cuidado: El equipo se ocupa de las necesidades del misionero, incluyendo planificación, recursos, consejería, formación espiritual, etc. Aunque el equipo no tenga todas las respuestas, debe estar comprometido a encontrarlas juntos. Si tu misionero es enviado a través de una agencia como TEAM, el misionero, la iglesia y la agencia trabajarán juntos para llevar a cabo estas tareas.

Representación: Los miembros del equipo deben estar dispuestos a representar al misionero ante la congregación y a ser sus defensores, especialmente después de que haya partido al campo.

4. Celebra un servicio de envío

A todos les encanta una celebración, ¡y un servicio de envío es un gran momento tanto para tu iglesia como para el misionero! Este servicio es el espacio para confirmar públicamente, como iglesia, el llamado del misionero. También es un momento para que la iglesia se comprometa a apoyarlo y orar por él, y para que el misionero se comprometa a ir y a servir como una extensión de la iglesia.

5. Mantén una buena comunicación

Una vez que tu misionero esté en el extranjero, ¡asegúrate de mantenerte en contacto! Designa al menos a una persona (puede ser alguien de tu equipo de apoyo) que se dedique a comunicarse con tu misionero. La sensación de aislamiento es común cada vez que alguien se muda a un lugar nuevo. Recordarle a tu misionero que tú y la iglesia están comprometidos con lo que está haciendo puede ser un gran consuelo, además de que ayuda al equipo a seguir sirviéndole y a mantener informada a la congregación.

Algunos misioneros están fuera durante años, y para ellos es de gran aliento escuchar sobre la vida de su iglesia de origen. ¡Es aún más fundamental que la iglesia esté al tanto de los triunfos y luchas del misionero mientras sirve!

Este artículo ha sido traducido del desde el blog de TEAM en inglés. Puedes consultar el artículo original en 5 practical ways to be a great sending church

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