Lo mejor de ser misionero
Cuando nuestros propósitos se alinean con los de Dios —la plenitud de Su gloria en toda la tierra— el cumplimiento es seguro, pues Dios lleva a cabo indefectiblemente Su propósito.
Cuando nuestros propósitos se alinean con los de Dios —la plenitud de Su gloria en toda la tierra— el cumplimiento es seguro, pues Dios lleva a cabo indefectiblemente Su propósito.
La pasión por las misiones puede ser una señal, pero no siempre es suficiente. Discernir el llamado implica oración, caminar en comunidad y aprender a esperar. Debemos escuchar la voz de Dios y confiar en su guía.
Solemos asociar el ministerio transcultural con viajes y fronteras, pero muchas veces comienza al cruzar la calle. Nuestro vecindario es el primer campo misionero, porque allí están las naciones que Dios ha puesto a nuestro alcance.
¿Quieres que te proponga otras variantes más enfocadas en el aspecto espiritual, familiar o emocional del testimonio?
Antes de salir al campo misionero, hazte estas preguntas esenciales para elegir una agencia que afirme tu llamado y potencie tu impacto en las naciones.
La colaboración no es una estrategia, sino el reflejo del carácter de Dios y el camino para cumplir juntos Su misión.
El planeta vive un renovado fervor religioso donde islamismo, hinduismo, budismo, animismo y ateísmo dominan la escena. Conocerlos capacita a los cristianos para dialogar y defender su esperanza ante la creciente intolerancia.
Misiones a corto plazo: más que hacer maletas, implica conocer la cultura, el idioma y las costumbres del país anfitrión. Aprende cómo prepararte para impactar con amor y respeto en tu viaje misionero.
Descubre por qué una agencia misionera es clave para un ministerio sostenible. Desde cuidado integral hasta gestión de crisis, necesitas estar equipado para servir en un mundo en constante cambio.