Japón: Rob y Yoko siembran comunidad en tierra difícil
Japón es conocido como el «cementerio de misioneros», pero Rob y Yoko creen que Dios puede traer vida donde otros solo ven muerte.
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Transcripción:
David Puerto
Hola y bienvenidos nuevamente a este espacio donde nos reunimos con amigos para hablar acerca de la misión de Dios.
Y en esta oportunidad estoy aquí con Aaron Gibson AJ. Ah, muchísimas gracias por estar con nosotros.
A.J Gibson
Gracias, David, es un placer estar aquí.
David Puerto
Tú trabajas con Reaching and Teaching y me encantaría conocer un poquito más de esta organización misionera, pero antes de entrar a ese tema, ¿nos puedes contar cómo llegaste a Reaching and Teaching, pero también algo de tu conversión, algo de tu historia de vida?
A.J Gibson
Sí, claro. Pues yo crecí en una familia cristiana misionera. De hecho, crecí en el sur de Texas, en una ciudad que se llama McAlen. Mis papás trabajaron como misioneros en el norte de México. Entonces, desde niño escuché el evangelio y creo que como a las 4 o 5 años Dios me llamó y Dios me salvó.
Entonces crecí en una familia cristiana misionera. Siempre vi a mis papás trabajando en la obra misionera, sirviendo a los pastores, amando a la gente, y Dios me llamó al ministerio en la universidad. Fui para estudiar computación en una universidad cristiana y ahí Dios me llamó al ministerio. Para mí en ese momento también fue llamado a ser misionero y casi inmediatamente tenía el deseo de ir a México como misionero, y específicamente para entrenar a pastores.
Mi papá había tenido esa visión. Entonces, en 2004, mi esposa Rut y yo nos mudamos a México y pasamos unos 17 años en México, en Monterrey, en el norte, enseñando en una universidad cristiana. Los últimos años en Oaxaca, entrenando a pastores, especialmente pastores indígenas.
Entonces, Ruth y yo tenemos casi 30 años de casados, cinco hijos de 12 a 24 años. Una nieta en camino el próximo mes, primero Dios.
David Puerto
Felicidades.
Entonces, vives en el sur de Estados Unidos en este momento, pero ¿cuál es tu rol para Reaching and Teaching?
A.J Gibson
Antes de salir de México, en 2020 nos mudamos a los Estados Unidos para cuidar a mis papás. Entonces ahí estamos con eso y yo trabajo como el director de la región de América Latina y de África subsahariana para Reaching and Teaching..
Entonces, con esa posición puedo vivir en diferentes lugares. Vivo en el sur de Texas, pero viajo mucho. Reaching and Teaching tiene como su base en Ludo, Kentucky. Entonces pasamos también mucho tiempo en Ludo.
David Puerto
Y si nos puedes contar sobre Reaching and Teaching, cómo nació, cuál es su objetivo, cómo sirven a las iglesias también.
A.J Gibson
Comenzó como un ministerio para entrenar a pastores, como clases modulares alrededor de América Latina principalmente. Pero hace unos 12 años empezó con el envío de misioneros.
Entonces nosotros fuimos la segunda familia misionera con Reaching and Teaching ahí en Oaxaca, México. Y hoy tenemos más de 150 familias como misioneros en unos 50 diferentes países. Entonces me toca trabajar con los misioneros de América Latina y África subsahariana como supervisor, ayuda pastoral, consejo, parte del equipo, estrategia, cosas así.
David Puerto
Desde tu experiencia en el campo y conociendo la realidad de la iglesia en América Latina, pero también tienes una perspectiva global, tienes este acercamiento de lo que está sucediendo en otras partes del mundo también.
¿Qué es lo que más te entusiasma de la actualidad de la misión de Dios, de la realidad de la iglesia hoy?
A.J Gibson
David, una cosa que estamos viendo es que los países que antes recibían ayuda misionera ahora están enviando misioneros. Y eso lo estamos viendo en América Latina, en países como Colombia y Argentina, que la iglesia ha sido fortalecida al punto de poder levantar a trabajadores para el campo misionero.
Entonces eso es increíble y parte de la importancia de la estrategia de ayudar a iglesias a llegar a un punto de ser una iglesia saludable. Porque una iglesia sana es una iglesia capaz de no solamente discipular ahí en la iglesia misma, pero también levantar a líderes para las iglesias mismas y para enviar a las naciones.
Entonces es muy bonito ver a iglesias que hemos ayudado ahora trabajando junto con nosotros. Podemos pensar en ejemplos en el Nuevo Testamento de eso. Iglesias que Pablo fundó luego proveyendo trabajadores para el campo misionero. Y es lo que estamos viendo en todo el mundo.
David Puerto
Me viene a la mente la iglesia de Filipos, por ejemplo.Cuando Pablo llega a Europa después del llamado macedónico que tiene, comienza a plantar iglesias, pero la iglesia de Filipos es la que permite que Pablo predique el evangelio en Tesalónica.
A.J Gibson
Sí. Y varias veces Pablo comenta, cuando llegó a Corinto, dice en Filipos que ellos enviaron a personas y dinero para ayudarle. Y otras iglesias también. Antioquía. Pablo llegó como uno de los maestros con Bernabé por un año. Luego enviaron a Pablo con Bernabé, luego Pablo con Silas, Bernabé con Juan Marcos.
Entonces iglesias en que Pablo trabajó luego llegaron a ser enviadores.
David Puerto
Y es una realidad que está sucediendo ahora. Vimos durante muchos años, décadas, el envío de misioneros principalmente desde Europa, Estados Unidos hacia el resto del mundo. Pero en esta nueva era, nueva etapa, vemos obreros, iglesias levantándose desde otros contextos como América Latina, África, algunos lugares en Asia.
A.J Gibson
Brasil, Corea del Sur. Es increíble.
David Puerto
Y en lo que Reaching and Teaching nace, porque claro es una organización que nace en Estados Unidos y que ha tenido como práctica enviar obreros desde Estados Unidos a otras partes del mundo. ¿Cómo Reaching and Teaching está pensando y reflexionando en esta participación más global o como le llaman hoy en día, el policentrismo de las misiones? No tienen un solo centro, sino que tienen diferentes centros de envío.
A.J Gibson
Tenemos misioneros alrededor del mundo. Muchos de los misioneros trabajan con iglesias locales, con seminarios y diferentes ministerios. Entonces ahora estamos viendo que, como dije, Dios está levantando de esas iglesias personas que quieren ir a las naciones.
Entonces estamos considerando qué podemos hacer nosotros, en nuestras relaciones naturales que tenemos, cómo podemos ayudar a la iglesia española, o sea la iglesia latinoamericana en América Latina. Cómo podemos ayudarla a enviar a sus misioneros. Si queremos evitar la dependencia de una forma, entonces no es asunto de enviar dinero. ¿Cómo podemos ayudar a las iglesias a enviar bien a misioneros?
Ya hemos aprendido mucho, ya sabemos más que lo que sabíamos hace 20 años. Entonces Dios nos va a dejar hacer eso, creo.
David Puerto
Claro.Y como organización que está pensando en la internacionalización, en cierta manera tienen ciertos desafíos. Pero una de las cosas que he leído de tus escritos y te he escuchado antes mencionar es el tema del enfoque en el envío.
A veces tenemos un desbalance. ¿En qué sentido? Que decimos que misiones es plantar iglesias a 5 km de nuestro barrio. No estoy diciendo que no, pero nos quedamos que esto es misiones y listo, estamos participando. Ese es como un extremo.
El otro extremo es decir que misiones solo es enviar misioneros a lugares donde no hay testimonio del evangelio, como un envío pionero.
En tu experiencia, ¿cuál es una postura un poco más equilibrada de esos dos extremos? Es decir, misiones solo es esto o misiones solo es esto.
A.J Gibson
Pues yo creo que la gran comisión nos ayuda con eso. Jesús dice que ha recibido autoridad sobre todo. Entonces Él es el rey soberano sobre todo. Y el deseo de Dios es extender Su dominio, Su reino a todas las naciones. La visión es de todas las naciones adorando a Jesucristo. Entonces no queremos limitar eso.
Históricamente las misiones, la obra misionera, se ha dividido en dos partes: los alcanzados y los no alcanzados. Y yo creo que no refleja las realidades. Porque la verdad es que hay lugares donde ha llegado el evangelio, pero todavía falta mucho. No ha llegado a un nivel de madurez para poder hacer discípulos y levantar líderes, mucho menos enviar a obreros al campo.
Entonces creo que Dios tiene un corazón global y Dios ha dado a cada uno de nosotros, cada iglesia, cada agencia misionera, cada misionero, un lugar de trabajo. Y es su responsabilidad ser un buen siervo de Dios en ese lugar y ser fiel a eso.
Y lo que Dios me da a mí no es lo que Dios te ha dado a ti y las responsabilidades. Entonces quiero ser un buen mayordomo de la responsabilidad que Dios me ha dado y dejar que, como Dios ha dado a la iglesia local diferentes dones, diferentes pasiones a diferentes personas, Dios ha dado a la iglesia global diferentes habilidades, conexiones, relaciones personales y dones. Y cada uno es parte de la cosecha.
Y yo no soy, como director de una agencia misionera, no soy el señor de la cosecha, ni es un pastor de la iglesia local. Jesús es el Señor de la cosecha. Entonces tenemos que dejar que Dios haga su obra, cada quien siendo fiel al trabajo que Dios le ha dado.
David Puerto
Entonces, tú dirías que Reaching and Teaching facilita que iglesias locales envíen obreros cerca o lejos, pero no tienen un enfoque específico de ir a una región del mundo, a una religión o a pueblos sin testimonio del evangelio.
A.J Gibson
Sí. Nuestro enfoque está en cruzar barreras lingüísticas, geográficas y culturales. Entonces no estamos hablando de la misión doméstica en los Estados Unidos, por ejemplo. Para nosotros el trabajo es enviarlos a otro país.
Pero muchos de nuestros obreros trabajan o van a trabajar en lugares que se llamarían no alcanzado, o sea lugares donde no tienen acceso al evangelio, lugares de Asia, el Medio Oriente. Pero también otros van a lugares que nosotros llamaríamos los mal alcanzados o los subalcanzados. Lugares donde ha llegado el evangelio, puede ser en una forma falsa, un falso evangelio.
Yo creo que hay partes de América Latina que es mal alcanzado. Entonces desde afuera parece que es alcanzado. Si ves los mapas de investigación de grupos étnicos ya está pintado verde, pero cuando estás ahí en la ciudad ves que hay mucho sincretismo, falso evangelio, evangelio de prosperidad, el catolicismo.
Entonces ha llegado el evangelio en una forma o han llegado iglesias, pero no hay salud eclesial. Entonces, en un sentido, todavía son no alcanzados. O sea, una persona puede vivir en esa ciudad y jamás escuchar el verdadero evangelio. Lo que va a escuchar es otro evangelio que Pablo dice en Gálatas 1: no es el evangelio.
Entonces tenemos obreros trabajando en lugares donde sí existe el evangelio. Pensando, aquí estamos en Córdoba, en Argentina, y tenemos dos familias que están trabajando en una iglesia sana. Lo que están haciendo es usando los dones que han traído a la mesa para globalizar la influencia de una iglesia local sana por medio de un seminario, por medio de un centro de consejería bíblica.
Podemos ver los efectos en el país de Argentina y en Suramérica de una iglesia sana. Y entonces a veces los obreros hacen cosas así.
David Puerto
Y para quienes nos escuchan, ¿cómo explicarías de manera sencilla la diferencia entre pueblos alcanzados, pueblos mal alcanzados o subalcanzados, como mencionabas, y pueblos no alcanzados?
A.J Gibson
Históricamente, no alcanzado significa no solamente que no han escuchado el evangelio, sino que viven en lugares donde jamás van a escuchar el evangelio a menos que alguien cruce fronteras lingüísticas, geográficas. Entonces se escucha mucho de la ventana 1040.
Partes del mundo donde no tienen acceso al evangelio.
Cuando hablo de los subalcanzados, estoy hablando de lugares donde el evangelio ha llegado, pero en una forma impura. Entonces tienen forma de piedad, pero falta el poder del evangelio.
Y nosotros creemos que esos lugares necesitan iglesias sanas. ¿Por qué? Porque la iglesia existe para exponer la gloria de Dios. Dios es glorificado en el mundo no solamente por la salvación de individuos.
O sea, la meta no es simplemente cristianos representativos en cada grupo étnico. Es la visión de Apocalipsis 5. Eso va a pasar un día. Apocalipsis 7. Pero, ¿qué nos corresponde a nosotros? Nos corresponde Mateo 28: hacer discípulos y enseñarles a obedecer lo que Cristo nos ha enseñado.
La visión es cuando vemos en Hechos cómo se cumple eso. Están haciendo discípulos y formándolos en grupos donde se bautizan, donde están enseñados.
Entonces hay muchos lugares en el mundo donde hay iglesias, existe una forma del evangelio, pero yo diría un evangelio falso. Entonces necesitan misioneros.
Hay otros lugares que llamaría no mal alcanzados porque sí tienen el evangelio verdadero, pero falta fuerza, poder para poder llevar o avanzar la obra del ministerio. Entonces muchas veces las iglesias, aunque tienen el verdadero evangelio, no son fuertes para poder discipular a las personas, mucho menos levantar sus propios líderes, mucho menos enviarlos a las naciones.
Son iglesias que necesitan ayuda de alguien de afuera. Y el deseo es que haya en ese lugar una congregación de personas que glorifican a Dios adorando a Dios con una sola voz, como dice Romanos 15, en unidad.
Y un efecto de fortalecer a esas iglesias es que un día ellos van a poder también reunirse con nosotros para enviar a obreros al campo misionero.
A veces hablo de otro grupo: los antes alcanzados, o una vez alcanzado. Son lugares donde una vez había una presencia del evangelio, pero en un momento desapareció.
Entonces podemos pensar en el Medio Oriente. La cuna de la iglesia primitiva ahora es entre los lugares menos alcanzados en el mundo. O en el Nuevo Testamento creo que Europa era los fines del mundo. Luego llegó de ser la cuna de la Reforma y luego del movimiento misionero, pero ahora es un lugar ateo y secular.
Entonces, en vez de pintar todo verde y decir: «Los misioneros pueden ir a otro lugar», hay necesidad de misioneros en esos lugares también.
El problema es cuando nosotros decimos o un grupo dice: «Nosotros hacemos esto y esto es la misión». Yo diría: «Qué bueno que haces esto. Eso es parte de la misión y Dios te ha llamado a hacer eso y qué bueno que estás obedeciendo a Dios». Pero hay otras necesidades.
Entonces necesitamos una visión global, yo creo.
David Puerto
Y pensando un poco más en lugares alcanzados, ¿cuál es tu perspectiva de este tema? ¿Cómo puede una región del mundo considerarse alcanzada en términos estadísticos?
Pensamos en países de nuestra región, en América Latina, 15, 20, 30, 40% de cristianos, pero no hay transformación profunda, discipulado y verdadera evidencia de seguir a Jesús. ¿Cómo se puede explicar esto?
A.J Gibson
Pues muchas veces tiene que ver con una visión mala de lo que es nuestra misión. Y nuestra misión no es simplemente evangelizar. Claramente es parte del trabajo, pero el trabajo es más, hacer discípulos.
Entonces, en muchos lugares ha llegado el evangelio. El mensajero trajo el evangelio. Algo que he visto en México es que muchas veces un pueblo tiene el evangelio porque en un momento un miembro de la comunidad salió a una ciudad o a los Estados Unidos para trabajar. Ahí escuchó el evangelio, regresó con esa semilla del evangelio, fue plantada, sembrada el evangelio, pero no había alguien para cultivar lo que crecía de esa simiente.
Entonces hay una iglesia. Quizá tienen la Biblia, pero no hay enseñanza bíblica. No tienen pastores ni líderes para ayudarles a crecer.
En algunos casos yo creo que llegó el mensajero con mucho ánimo de terminar la misión en el mundo, que no terminó la misión en ese pueblo de evangelizar, discipular, reunir a las personas, llevar la obra al punto de segunda de Timoteo 2:2, hombres enseñados a reproducirse.
Cuando una plantación no incluye el trabajo de enseñar a hombres a enseñar a otros hombres, será una iglesia de una sola generación, probablemente.
Entonces, es un mal entendimiento muchas veces. Y hay otras razones, pero yo creo que históricamente en América Latina muchos misioneros llegaron con la semilla del evangelio predicando, a veces campañas grandes de predicación, luego salen de la ciudad con cientos de decisiones, pero sin pastores para cuidar el rebaño.
Entonces, como Reaching and Teaching, uno de nuestros deseos y pasiones es ayudar a iglesias que están luchando a llegar a un nivel de madurez donde pueden levantar líderes y enviar a obreros al campo misionero.
David Puerto
Y tengo otra pregunta que tal vez es seguimiento, pero del otro lado. Hablaste de los lugares una vez alcanzados o antes alcanzados.
En América Latina ahora podemos decir que hay un acceso generalizado al evangelio. Eso no significa que todo el mundo ha escuchado el mensaje del evangelio. Eso no significa que todo el mundo ha entendido el evangelio. Significa que hay acceso.
Si una persona se levanta un día y dice: «Oye, tengo una gran sensación de culpa y necesito escuchar la verdad», digamos que por ahí tiene algún primo o algún compañero de trabajo que conoce el evangelio.
Pero ¿cuál es el riesgo de América Latina de perder también esa siguiente generación de creyentes?
Porque muchas veces yo me he preguntado, y esto ha salido en conversaciones con amigos, con pastores, y decir: «Oye, ¿por qué Medio Oriente y Europa, que antes fueron cuna e iglesias enviadoras de obreros, ahora están en la situación espiritual en la que están?» ¿Tú tienes alguna idea, alguna teoría?
A.J Gibson
Lo que veo en América Latina es que por 100 años han sido los receptores de recursos, de misioneros, de obreros.
Y muchas veces no se ha cultivado esta visión para las naciones. Entonces muchas iglesias están luchando para tener recursos, para pagar sus propios pastores, y sin la habilidad de tomar a personas de la inmadurez espiritual a la madurez.
Entonces, cuando hay batallas, luchas y falta de recursos, es muy fácil solo estar viendo lo que está enfrente de nosotros y perder esa visión global que nos da el Nuevo Testamento.
Entonces llegaron misioneros, invirtieron dinero, edificaron templos, etcétera, y a veces salieron dejando que la iglesia siguiera, pero faltaba la madurez para realmente hacer esto.
Entonces yo creo que parte del entrenamiento y capacitación en nuestras iglesias debe ser ese enfoque a los fines de la tierra: que la gloria de Dios sea conocida en todo el mundo, el evangelio de Jesucristo.
David Puerto
¿Lo propondrías como parte del discipulado cristiano? Una persona llega a la fe, abraza el evangelio, es rescatada por Cristo y dice: «El siguiente paso es, bueno, hermano, vamos a crecer en nuestro entendimiento de la palabra, las Escrituras, pero también en nuestra comprensión del rol en la misión que desempeñamos».
A.J Gibson
Sí. Y pensando en la iglesia misma, los procesos de discipulado, el camino a la madurez es el mismo camino que uno lleva para ser un pastor. O sea, los mismos procesos del discipulado deben poder levantar a líderes en la misma iglesia.
Efesios 4:12: la responsabilidad de los líderes, los maestros y pastores, es equipar ¿a quién?, a todos los santos para la obra del ministerio.
Entonces, ¿por qué no está enviando una iglesia a personas a las naciones? Porque en su propia iglesia quizá no está capacitando a los santos para la obra del ministerio.
¿De dónde vienen los pastores? Bueno, deben ser los productos de los procesos naturales del discipulado de equipar en la iglesia local. La iglesia discipulando a las personas. Algunas de esas personas maduras van a tener los dones para ser líderes y de esos líderes, maestros, unos serán enviados al campo misionero.
Entonces me gusta decir que el camino al campo misionero es el mismo camino que lleva a todos los creyentes en el principio. Es el mismo camino al trabajo pastoral en una iglesia local, con un elemento más: eso de cruzar barreras o fronteras culturales, lingüísticas y geográficas.
David Puerto
Y hablando de eso, de cruzar barreras lingüísticas, barreras geográficas, ¿cuál es el papel que juega la contextualización cultural para que el evangelio sea comprendido en los diferentes contextos?
No solo estamos hablando de grandes ciudades o de comunidades rurales o de una religión en específico. Pero, una cosa es predicar el evangelio en una de las grandes ciudades de América Latina, y otra cosa bien diferente es cruzar todas estas barreras de las que hablamos y compartir el evangelio con personas de otras religiones.
¿Cuál es el rol que juega la contextualización?
A.J Gibson
Contextualizar simplemente significa comunicar el mensaje en este caso el evangelio, la palabra de Dios y yo diría también la vida cristiana, la iglesia. O sea, es tomar todo eso y hacerlo entendible para otro contexto.
Entonces hay dos errores a veces que se hacen. Un error es una contextualización extrema o en exceso, donde uno cambia el mensaje para que quepa en otro contexto. Es el caso de cambiar el mensaje para hacerlo más aceptable para esa cultura.
El otro error es no contextualizar: es traer el mensaje y ponerlo encima de la cosmovisión que ya existe.
Los dos errores llevan al sincretismo, una mezcla de religiones. Si no vas a contextualizar, van a tomar lo que tú enseñas y combinarlo de alguna forma con lo que ellos han escuchado.
Es lo que vemos mucho en México: que llegaron los conquistadores con la religión católica, se impuso sobre el animismo de la gente indígena y hoy hay una mezcla de un catolicismo sincretista. ¿Por qué? Porque simplemente pusieron su religión sobre la religión que ya existía.
Hoy en día el error más común es una contextualización extrema donde de alguna forma cambian el mensaje para que la vida cristiana se pueda vivir o llevar a cabo en ese contexto.
Yo creo que otro problema, David, es que solo podemos contextualizar lo que ya sabemos. Entonces si enviamos a personas al campo misionero que no tienen conocimiento teológico para hacer discípulos, para plantar iglesias, ¿qué van a contextualizar?
Entonces, muchas veces falla la contextualización porque las personas no llegan con instintos ministeriales ni conocimiento de hacer discípulos. No saben predicar la palabra de Dios.
Entonces yo veo los dos errores, pero es súper importante ayudar a las personas. Y eso comienza con el idioma. Tenemos que aprender el idioma, pero no termina con el idioma.
La gente tiene una cosmovisión y tenemos que considerar cómo el señorío de Jesucristo y las demandas del Nuevo Testamento y el evangelio pueden hablar y ser entendibles por ese contexto, para esa cosmovisión. Y es mucho trabajo.
Entonces yo digo que los que van a otro país tienen doble trabajo: tienen que aprender y hacer todo lo que los pastores ahí tienen que hacer, pero luego tienen que transferir eso a otro contexto. Y es mucho trabajo.
A veces la idea es: bueno, si vas a quedarte aquí necesitas preparación pastoral o ministerial; si vas al otro lado necesitas preparación transcultural, como si fueran dos opciones. Y yo digo: no, necesitamos los dos.
Si vas al otro lado sin preparación transcultural, no vas a contextualizar bien. Pero si vas sin instintos ni conocimiento ministerial y bíblico, no vas a tener algo que contextualizar.
David Puerto
Yo creo que para eso existen organizaciones como Reaching and Teaching y también Team, que colaboramos con la iglesia local para dimensionar el trabajo y para dar herramientas y pasos prácticos.
Yo realmente estoy muy contento de que Reaching and Teaching esté sirviendo a iglesias en América Latina también con el fin de participar en la misión de Dios.
Y para cerrar, desde tu perspectiva, ¿qué le dirías a una iglesia normal? No pensando en el tamaño, más pensando en que las iglesias al interior tienen mucho que hacer. Siempre hay alguna dificultad entre la membresía.
Como vemos a lo largo de la historia. En Hechos vemos en Hechos 2 que hay un crecimiento increíble de la iglesia: la predicación y se convierten 3.000 personas. Pero después vemos en Hechos 6 que hay problemas internos, que unas viudas están siendo desatendidas. Hay un potencial peligro de división en esta congregación naciente. Y eso se resuelve con sabiduría del Espíritu, los ancianos. Ahí nace el diaconado.
Pero después en Hechos 8 comienza la persecución. Entonces tenemos problemas internos, tenemos desafíos externos. Y yo creo que eso es lo que vive cada iglesia local: problemas y desafíos internos, problemas y desafíos externos.
Hoy podríamos hablar tal vez de la cultura o de tantas cosas que nos rodean. Pero ¿cómo podemos hacer para que nuestras iglesias, en medio de esas situaciones, no descuidemos el avance del evangelio en nuestro contexto y hasta los confines de la tierra?
A.J Gibson
Diría que sí nos corresponde trabajar para que nuestra iglesia sea sana. Es sumamente importante.
Si una iglesia no es capaz de discipular a las personas, de levantar líderes, no va a poder enviarlos al otro lado del mundo. Eso es sumamente importante.
El otro error y problema como dije, es estar tan enfocados en nuestras necesidades que perdemos la visión. Lo que eso significa es que no tenemos que esperar hasta que tengamos una iglesia perfecta para participar en la misión.
Si parte de los procesos naturales del discipulado es el elemento de compartir nuestra fe, y si detrás de todo lo que pasa en la iglesia hay una teología de un Dios grande, una visión grande de Dios, de Jesucristo, que ha recibido autoridad y que es digno de ser adorado por todas las naciones, si eso llega a ser parte del ADN de una iglesia local, naturalmente las personas que son dotadas para el campo misionero serán primero capacitados para la obra del ministerio, como dice Efesios 4.
Serán discipulados a la madurez y Dios los va a llamar al campo misionero.
Entonces, como pastor, mi pregunta es: ¿estoy haciendo lo que yo tengo que hacer como pastor? No solamente para enviar, sino para preparar bien a futuros misioneros.
Y pues es Dios quien hace la obra. Jesús es el Señor de la cosecha. Pero no queremos un desequilibrio: enfocarnos tanto en ir que no tenemos los procesos para enviar bien.
Yo creo que en los primeros años en la iglesia primitiva sí hacía falta. Tenía que crecer. Por una razón la iglesia en Antioquía necesitaba un año de enseñanza de Pablo y Bernabé antes de que estuviera lista para enviarlos a Galacia para el primer viaje misionero.
Entonces sí, los dos son importantes. Pero yo creo que en lugares como América Latina es muy fácil perder esa visión global por estar tan enfocados en nosotros y nuestras necesidades.
Otro detalle que creo que ayuda y que me anima mucho es que las iglesias están formando más y más hoy asociaciones de iglesias regionales, relaciones entre iglesias. Y ahí pueden combinar recursos para enviar a sus obreros.
Las iglesias aisladas probablemente no van a poder enviar bien a misioneros.
Entonces conferencias como esta conferencia, agencias como nuestras agencias misioneras que trabajan con grupos de iglesias, no solamente iglesias individuales, yo creo que es importante. La colaboración es tan importante para la misión. Lo vemos en el Nuevo Testamento y sigue hasta el día de hoy.
David Puerto
Muchas gracias por tu tiempo, yo creo que tus respuestas resumen y dan evidencia de tu experiencia no solo en el campo misionero, pero también sirviendo a iglesias que envían obreros para bendecir a los pueblos de la tierra.
Así que muchas gracias por estar con nosotros. Y gracias a ustedes por acompañarnos en este espacio.
Esperamos que esta conversación haya sido significativa para ustedes y que el Señor les use ahí donde les ha puesto y hasta los confines de la tierra para seguir avanzando su reino y su misión acá.
Nos vemos en una próxima entrega.
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Quiero servirJapón es conocido como el «cementerio de misioneros», pero Rob y Yoko creen que Dios puede traer vida donde otros solo ven muerte.
En un viaje misionero de corto plazo, lo más importante no es lo que llevas en la maleta, sino lo que llevas en el corazón. La flexibilidad ante los cambios y la humildad para depender de Dios pueden transformar completamente tu experiencia y tu servicio.
Estos grupos representan el 25% de la población mundial y tienen menos del 0.1% de cristianos. En TEAM, creemos en llevar el evangelio donde más se necesita. Descubre en este artículo cómo la iglesia global puede responder al llamado de alcanzar a las comunidades no alcanzadas del mundo.